El color del diamante
El color de un diamante se mide de D, del todo incoloro, hasta Z. Aquí se explica qué separa cada grado y a partir de dónde la diferencia deja de verse.

¿Cómo elegir el mejor color de diamante para ti…?
Cuando hablamos del color de los diamantes entramos en un mundo espléndido de matices. El color es una de las características principales del diamante, y trataremos de ayudarte un poco a elegir el mejor color para ti… Los diamantes existen en toda una gama de colores, desde el diamante incoloro hasta el amarillo claro. El color de un diamante es cuestión de preferencia personal, de oferta y demanda, y de ajuste al presupuesto.
El color de los diamantes se clasifica en una escala de letras que va de la D (incoloro) a la Z (amarillo o marrón).
La tabla de colores del diamante
Dentro de esta gama de colores, los diamantes incoloros son los más raros y, por tanto, los más valiosos. Los diamantes incoloros sirven para fijar los criterios de clasificación y de precio de los demás diamantes de la gama. La escala del G.I.A. (el laboratorio gemológico más prestigioso en la clasificación de diamantes), de la D a la Z, es el estándar del sector para clasificar el color de los diamantes. Cada letra representa un intervalo de color basado en el matiz del diamante.
| Grado | Cómo se ve |
|---|---|
| D | El grado de color más alto, reservado a un diamante verdaderamente incoloro. Totalmente incoloro a simple vista y muy demandado porque resulta extremadamente raro. |
| E | Casi totalmente incoloro, con solo trazas microscópicas de color que únicamente pueden identificar los expertos en diamantes: los gemólogos. |
| F | Casi totalmente incoloro, con solo levísimos matices de color, detectables únicamente por gemólogos experimentados. |
| G | Parece casi incoloro a cualquiera que no sea experto en diamantes. Este grado de color ofrece una excelente relación calidad-precio. |
| H | Un matiz de color muy leve, perceptible solo cuando se examina junto a un diamante incoloro. Parece casi incoloro a quienes no se dedican al sector, y es realmente una inversión excelente. |
| I | Los trazos de color más leves, apreciables solo en comparación con un diamante incoloro. Para quienes no son del sector parece casi incoloro. |
| J | Un matiz amarillo muy leve. Una elección excelente para quienes tienen un presupuesto ajustado y no buscan un diamante incoloro, y en especial para quienes desean una montura de oro amarillo. |
| K | Un matiz amarillo muy discreto. Una opción popular cuando el presupuesto no es alto y especialmente adecuada para una montura de oro amarillo. |
| L | Un color amarillo más intenso pero tenue. Una buena alternativa para quien no busca un diamante incoloro y desea una buena relación calidad-precio. |
| M | Un color amarillo algo perceptible. Suele ser una buena elección para quienes no buscan un diamante incoloro y resulta especialmente adecuado para una montura de oro amarillo. |
| N y siguientes | De color amarillo claro. Una buena alternativa para quien dispone de un presupuesto reducido y prefiere un diamante con algo de color; especialmente adecuado para una montura de oro amarillo. |
Los grados de color más bajos no son «peores», sino distintos: como el metal que rodea la piedra disimula con facilidad un matiz más cálido, los grados casi incoloros del rango G-J suelen ofrecer el mejor equilibrio entre aspecto y precio, sobre todo en una montura de oro amarillo (se abre en una pestaña nueva). Si lo que te atrae es un color intenso y deliberado en lugar de un matiz tenue, se trata de una categoría completamente distinta: consulta los diamantes de color fantasía (se abre en una pestaña nueva).
En resumen, conviene subrayar que el color es sobre todo una cuestión de preferencia personal: algunas personas buscan un diamante casi incoloro, mientras que otras prefieren un punto de color. El presupuesto, por supuesto, también orienta la elección, y ver unas cuantas piedras separadas por uno o dos grados, una junto a otra, es la forma más sencilla de comprobar lo poco que cambia un grado de color a la vista mientras sí cambia el precio.
